La avena es uno de los cereales más completos para empezar el día gracias a sus carbohidratos de absorción lenta. Para preparar un desayuno nutritivo, cocina una taza de copos de avena con dos tazas de agua o bebida vegetal durante cinco minutos. Añade medio plátano cortado en rodajas y ocho mitades de nueces para obtener grasas saludables. Una pizca de canela ayudará a regular tus niveles de azúcar durante las próximas cuatro horas. Este plato aporta la fibra necesaria para que tu digestión funcione correctamente desde la primera hora del día, proporcionando una sensación de saciedad duradera.

